El patrimonio gallego suma un nuevo hito con la declaración del Castro de San Cibrao de Las como Bien de Interés Cultural, la máxima figura de protección patrimonial en España. La resolución, publicada hoy en el Diario Oficial de Galicia, avala su enorme relevancia histórica y científica. El yacimiento, situado entre los municipios ourensanos de San Amaro y Punxín, es uno de los enclaves arqueológicos más destacados de Galicia.
Un enclave clave para comprender la Edad del Hierro
El reconocimiento oficial subraya la importancia del castro como pieza fundamental para estudiar la Edad del Hierro y la transición hacia el período romano. Este asentamiento se conserva en condiciones excepcionales, lo que lo convierte en un recurso imprescindible para la investigación y la divulgación.
Actualmente está excavado en torno al 15% de su extensión, con un proceso de musealización ejemplar. Las campañas arqueológicas han permitido documentar viviendas, murallas, calles, puertas monumentales y aljibes. También salieron a la luz objetos de enorme valor: cerámica, piezas líticas, vidrio doméstico, restos metálicos y monedas. Todos estos elementos ofrecen una visión detallada de la vida cotidiana y de la organización social del poblado.
Su morfología, prácticamente intacta tras siglos de historia, refuerza la singularidad de este lugar excepcional.
Un espacio musealizado que atrae visitantes y expertos
La declaración se suma al trabajo iniciado con el Parque Arqueológico de la Cultura Castrexa, inaugurado en 2014 para divulgar la historia de los poblados fortificados. Este centro consolidó los restos excavados, facilitó su interpretación y convirtió el lugar en uno de los yacimientos más visitados de Galicia.
Con esta nueva incorporación, Galicia alcanza 793 Bienes de Interés Cultural, una cifra que muestra el compromiso de la administración con la conservación del patrimonio.
Una construcción compleja, planificada y sorprendente
El Castro de San Cibrao de Las se encuentra a 20 kilómetros de Ourense. Durante años se consideró un oppidum del cambio de Era. Sin embargo, las excavaciones más recientes amplían su cronología entre los siglos II a. C. y II d. C., con indicios de ocupaciones posteriores hasta el siglo XI d. C.
El asentamiento ocupa un espacio elevado con dos recintos ovalados y concéntricos. Este diseño demuestra una planificación muy avanzada. Las investigaciones revelaron calles pavimentadas, sistemas de canalización de agua y viviendas complejas organizadas en torno a patios. Incluso se identificaron barrios completos, un ejemplo claro de urbanismo castrexo evolucionado.
Un símbolo del patrimonio y de la identidad gallega
La declaración como Bien de Interés Cultural garantiza la protección de este enclave único. El castro no es solo un vestigio arqueológico: es una puerta directa al pasado de Galicia y a la evolución de las sociedades que la habitaron. Su estudio permite comprender hábitos, tecnologías y modos de vida que marcaron la identidad del territorio.
Con esta distinción, el Castro de San Cibrao de Las se consolida como un símbolo del patrimonio gallego y un destino imprescindible para quienes desean descubrir la historia antigua de la Comunidad.










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