
La Playa de Morouzos se extiende tranquila junto al pinar de Ortigueira, A Coruña. Ideal para largos paseos, avistar aves y relajarse con el sonido del mar. Naturaleza pura.
¿Por qué visitar la Playa de Morouzos?
Visitar la Playa de Morouzos es sumergirse en un entorno natural privilegiado. Situada en Ortigueira, en la provincia de A Coruña, esta playa ofrece más que un simple baño en el mar. Su extensa franja de arena fina y dorada, bordeada por un espeso pinar, crea un ambiente único donde la tranquilidad y el paisaje se combinan para ofrecer una experiencia completa.
La playa, de casi dos kilómetros de longitud, es perfecta para quienes buscan desconectar del bullicio urbano. Gracias a su orientación y características, Morouzos se mantiene serena incluso en temporada alta. Esto la convierte en un lugar ideal tanto para familias con niños como para amantes del senderismo costero o quienes desean practicar deportes como el paddle surf.
Además, la cercanía con el estuario del río Ortigueira y el espacio natural de las Marismas de Ortigueira hace que esta zona sea un enclave privilegiado para la observación de aves. No es raro cruzarse con ornitólogos que visitan la playa solo para admirar las especies migratorias.
¿Qué ver en la Playa de Morouzos?

El arenal y el pinar
El largo arenal de Morouzos invita a caminar descalzo sobre la arena o disfrutar de un día de sol sin aglomeraciones. El pinar anexo ofrece sombra natural, perfecto para hacer un picnic o descansar bajo los árboles. Hay senderos acondicionados para pasear entre la vegetación autóctona sin perder de vista el mar.

El entorno natural y la biodiversidad
El entorno de la playa forma parte del espacio protegido ZEC Ortigueira-Mera. Aquí habitan diversas especies de flora y fauna, lo que convierte a Morouzos en una parada obligada para los amantes de la naturaleza. Las dunas, marismas y pequeñas lagunas temporales enriquecen el paisaje y lo hacen cambiante con las estaciones.

Actividades y ocio sostenible
Aunque la playa no está urbanizada, cuenta con servicios básicos en verano, como aseos, duchas y acceso adaptado. Se pueden realizar rutas a pie o en bici, disfrutar de actividades organizadas durante el Festival do Mundo Celta o simplemente relajarse en silencio. Todo en armonía con el entorno natural, lo que refuerza su encanto sostenible.










