Ourense declarada zona catastrófica tras los devastadores incendios forestales

Ourense declarada zona catastrófica

Respuesta ante una emergencia climática sin precedentes

El Gobierno de España ha anunciado la inminente declaración de «zona catastrófica» para las áreas más gravemente afectadas por los incendios en Ourense, tras una ola de fuegos que ya ha arrasado más de 20.000 hectáreas en el municipio de Larouco y otros numerosos puntos de la provincia. Esta figura legal, oficialmente conocida como Zona Afectada Gravemente por una Emergencia de Protección Civil (ZAEPC), será aprobada por el Consejo de Ministros el martes 26 de agosto de 2025.


¿Qué es una «zona catastrófica» y qué implica?

La declaración de una ZAEPC permite a los municipios afectados acceder a una serie de ayudas económicas, fiscales y sociales para paliar los daños derivados de una catástrofe natural. Esta medida se contempla en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil y puede incluir:

  • Compensaciones económicas por pérdidas materiales en viviendas y enseres.
  • Exenciones fiscales en el IBI, IAE y otros tributos.
  • Ayudas a empresas y autónomos, incluyendo bonificaciones en la Seguridad Social.
  • Reparación urgente de infraestructuras públicas dañadas.
  • Acceso a fondos de emergencia para actuaciones inmediatas.

¿Quién solicita la zona catastrófica?

Son las comunidades autónomas o los titulares de las Administraciones Públicas afectadas los encargados de solicitar la zona catastrófica, así como los ayuntamientos.

Será el Gobierno estatal quien acuerde la declaración mediante Real Decreto del Consejo de ministros, a propuesta de los ministros de Interior y Hacienda junto con las administraciones públicas, para declarar la zona catastrófica.


Esta solicitud debe llevarse a cabo en la “fase de recuperación” de la catástrofe, cuando ya hayan terminado las acciones de respuesta inmediata a la emergencia.
No obstante, la denominación, según la actual legislación, es de “declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil”, como viene recogido en la Ley 17/2015 de 9 de julio, del Sistema Nacional de Protección Civil.


Para declarar una zona como catastrófica, el Gobierno debe valorar previamente los “daños personales o materiales” tras el suceso, así como si el mismo ha paralizado todos o algunos de los servicios públicos esenciales y si se han perturbado gravemente las condiciones de vida de la población.


Ourense afectada por las llamas

Los incendios han alcanzado una extensión histórica en Galicia, impactando severamente en Larouco, epicentro del fuego, y propagándose a lo largo de más de 25 municipios ourensanos, que han sufrido daños significativos: miles de hectáreas calcinadas, viviendas afectadas, cultivos arrasados y problemas en servicios básicos como el suministro de agua o recogida de residuos.


Consecuencias económicas y sociales

La declaración de zona catastrófica busca responder a una situación de emergencia humanitaria y económica. En localidades como A Rúa, los incendios han afectado directamente a plantas industriales y servicios municipales, paralizando actividades esenciales. Asimismo, agricultores y ganaderos denuncian la pérdida de cosechas completas, mientras que cientos de personas han tenido que ser evacuadas.

Los daños superan ya los 100 millones de euros según estimaciones preliminares, lo que convierte este desastre en uno de los más costosos en la historia de Galicia.


Próximos pasos y ayudas para los afectados

Una vez aprobada oficialmente la declaración en el Consejo de Ministros, se publicará en el Boletín Oficial del Estado (BOE). A partir de ese momento, los afectados podrán:

  • Solicitar ayudas directas a través de sus ayuntamientos.
  • Acceder a asesoramiento jurídico y fiscal para tramitar exenciones o subvenciones.
  • Documentar daños con informes, fotografías y facturas para facilitar la evaluación pericial.

Un verano negro para Galicia

El incendio de Larouco, con más de 20.000 hectáreas quemadas, ya es el más destructivo en la historia moderna de Galicia. En total, se estima que más de 67.000 hectáreas han sido devoradas por el fuego este verano en la comunidad autónoma. La Xunta ha declarado una alerta extrema y ha reforzado los medios de extinción y vigilancia.


Proceso de reconstrucción y prevención

La declaración de zona catastrófica es solo el primer paso en una necesaria estrategia de reconstrucción sostenible y prevención durante todo el año. Las autoridades autonómicas y estatales deberán colaborar no solo para reparar los daños, sino también para impulsar políticas de reforestación, gestión forestal responsable y adaptación al cambio climático, evitando que tragedias como esta se repitan.

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